El potencial de la costa Pacífica caucana
Dificultades y posibilidades de una extensa región con grandes riquezas de toda índole
Por: FELIPE SOLARTE NATES
7/31/2026


El paraíso natural para muchas generaciones de poblaciones afro e indígenas que con sus rusticas viviendas sobre tierra o con palafitos sobre el agua, por siglos aprendieron a conocer y convivir entre los seres vivos de selvas y manglares, sin duda que se rompió y dio un vuelco negativo después de la colonización a la diabla, impulsada por los taladores de madera, hombres armados supuestamente defendiendo diversas ideologías, cultivadores y procesadores de coca, mineros con sus dragas y maquinaria pesada.
Arrasaron con miles de hectáreas de vegetación nativa e innumerables especies de flora fauna y microorganismos interrelacionados que venían evolucionando desde milenios.
También alteraron las costumbres afectadas por la proliferación de cantinas, burdeles de mala muerte y expendios de bazuco y otras sustancias que afectaron principalmente a la juventud, sin olvidar los daños casi irreversibles al cauce de cristalinos ríos a los que envenenaron sus aguas con residuos químicos utilizados para la obtención de base de coca y cocaína cristalizada; además del mercurio, hidrocarburos y otros desechos resultantes del dragado y lavado de materiales para obtener oro.
A pesar de las periódicas inundaciones de sus desmesurados ríos, del paludismo, otras enfermedades y la dificultad para acceder a productos alimenticios, medicinas y mercancías que provenían del interior, los “baquianos” de la región habían evolucionado adaptados a un modo de vida con su alimentación rica proteínas obtenidas del chontaduro, coco, variedad de peces y mariscos extraídos de las aguas de ríos, esteros, del océano Pacífico y de la caza propiciada por la selva.
Sus costumbres y variadas expresiones culturales como las “jugas y alabaos” de las comunidades afro, estaban imbricadas con la naturaleza, que con la “chonta” y otras maderas les proporcionaron materia prima para elaborar sus marimbas, guasas, cununos y demás instrumentos.
El conocimiento acumulado por generaciones de curanderos y matronas de las comunidades indígenas y afros, como primer recurso les brindaban medicinas obtenidas de las plantas que pasadas por baños en el alcohol del viche caliente les garantizaban, además de salud para los casos menos graves, la alegría propia de sus gentes expresada en las fiestas tradicionales.
La irrupción en grande de la “civilización o sifilización”, como dice un amigo antropólogo, en el Pacífico caucano empezó a gestarse desde los años 80 del siglo XX, cuando parte de la selva le fue entregada a una importante fábrica de cartón para procesarlo a partir de la madera.
Después que la CRC, -creada para la reconstrucción de Popayán y municipios vecinos devastados por el terremoto de 1983-, pasó a ser una Corporación encargada de impulsar el Desarrollo del Cauca a partir de sus recursos naturales, en la gerencia de Juan José Chaux Mosquera, y cuando fue viceministro de Minas y Energía el payanés Carlos Zambrano Ulloa, adelantaron estudios para la construcción de la hidroeléctrica del cañón del Micay que inicialmente generaría 700.000 kilovatios/hora para suministrar energía eléctrica barata a todo el suroccidente colombiano y para exportar al Ecuador.
A principios de los años 90, tras el oro, al municipio de Timbiquí, desde la colonia el de mayor tradición minera-, después de la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, llegaron los rusos con sus helicópteros y grandes dragas que les permitieron sacar tanto metal amarillo brillante, que cuando se fueron, además de los arrumes de material de desecho dejaron botada la maquinaria.
POTENCIAL HIDROELECTRICO: OTROS DEPARTAMENTOS SE ADELANTARON
Primero, gracias al mayor poder económico y político del vecino departamento, cuando en el gobierno de Guillermo León Valencia, CEDELCA y los caucanos no pudieron construirla, los dirigentes vallecaucanos lograron que, en La Salvajina, en el municipio de Suárez, represando aguas del río Cauca, bajo la supervisión de la Corporación Autónoma Regional del Cauca, CVC, construyeran una hidroeléctrica para producir energía y regular las inundaciones en las tierras cañeras del Valle geográfico del río Cauca.
También, en esa década, gracias al mayor peso económico y político de Antioquia, con Belisario Betancur como presidente de la República, la clase dirigente paisa, además, con ministros de Minas y Hacienda a bordo, concentró la construcción de hidroeléctricas en su territorio, Hidroituango la última aprobada, quedando engavetado por décadas y hasta ahora, el proyecto de la hidroeléctrica del Micay, al igual que por más de 50 años sucedió con los estudios de la variante Timbío-El Estanquillo para hacerle un quite a la falla del Romeral que genera numerosos deslizamientos y hundimientos en un tramo de la carretera entre Timbío-La Sierra-Rosas (y la cual finalmente fue adjudicada en construcción por el gobierno de Petro, asignando vigencias futuras por cerca de 8 billones de pesos, para obras que incluyen la mejora de la vía hasta Pasto).
Después que las fumigaciones con glifosato menguaron las plantaciones de coca en Putumayo, Caquetá y otras regiones, la costa pacífica colombiana quedó en la mira de narcotraficantes que tras talar grandes áreas de selva las sembraron de coca, instalaron sus laboratorios, y por ríos como el Patia, Naya y el Micay en el Cauca, pudieron sacar grandes cargamentos que en lanchas rápidas y minisubmarinos construidos en medio de los esteros y selvas de la región y en algunos barcos pesqueros fueron transportados a Centroamérica y México, antes de ser introducidos a los Estados Unidos por cárteles como el de Sinaloa que también los abastecía de modernas y potentes armas.
La incursión de guerrillas de las antiguas FARC y el ELN en el Pacífico del suroccidente del país, también determinó, que, a finales de los años 90, apareciera el Bloque Calima de las AUC a disputarles el territorio, generando muertas violentas y desplazamiento de familias indígenas y afros, muchas de estas residenciadas en Popayán, donde algunos instalaron restaurantes con gastronomía del Pacífico, otros negocios, y sus hijos se matricularon en colegios y universidades públicas y privadas.
Durante el proceso de Paz con las FARC y después de la firma del acuerdo en noviembre de 2016, sucesivos gobiernos apropiaron recursos para adelantar proyectos de apoyo a los pescadores, a los artesanos, la sustitución del cultivo de la coca por el cacao y para estimular la producción y procesamiento del coco, palmito y chontaduro, pero aún no han cristalizado lo suficiente.
También fueron mejorados los aeropuertos de Guapi, Timbiquí y López del Micay y aumentadas las frecuencias de vuelo desde Cali y Popayán, y, por intervención de comunidades cocaleras de El Plateado Y Huisitó que aportaron recursos, en conjunto con las disidencias de las FARC, con maquinaria amarilla y siguiendo la trocha, abrieron un carreteable que permitió comunicar las dos poblaciones con un punto de embarque en Agua Clara, a orillas del río Micay, para en 20 minutos llegar a la cabecera municipal de López del Micay y en dos horas a la bocana durante confluyen aguas de tres caudalosos ríos: el Micay, El Tambor y El Naya.
En camionetas de doble tracción, desde Agua Clara, los habitantes de López de Micay pueden viajar a Popayán y regresar a su territorio.
En el gobierno de Petro, después de la ruptura de las negociaciones con las disidencias de las FARC encabezadas por Iván Mordisco y enmarcadas en la Paz Total, las Fuerzas Armadas, mediante la operación Perseo adelantaron una gigantesca operación de toma de la población de El Plateado y área vecina donde se concentran los cultivos de coca y laboratorios para procesarla, buscando además la sustitución de cultivos de coca por café y otros de pan coger, la construcción del hospital y otras obras públicas incluyendo la rectificación y mejora de la carretera hasta orillas del río Micay, y la construcción de la hidroeléctrica del Micay, con participación de los chinos, pero a pesar de algunos éxitos militares parciales, el gobierno no pudo garantizar el control de la zona y los cocaleros se movilizaron hasta Popayán para oponerse a la ejecución de este macroproyecto energético.
LOS PROYECTOS DE TITO PRISCILIANO GARCÍA RUIZ
Gracias a sus estudios profesionales como Ingeniero industrial, economista y especializaciones en en administración de empresas, maestría en estudios políticos, doctorado en medio ambiente y actual consultor: Tito Prisciliano García Ruíz, nacido en López del Micay y ex secretario de Desarrollo del Cauca en la gobernación de Cesar Negret, ha concebido grandes macroproyectos para la región del pacífico caucano, el suroccidente colombiano y el país, los cuales alcanzó a exponer en varios foros y encuentros con ministros y funcionarios del gobierno saliente, pero que por su magnitud, serían para ejecutar a largo plazo y durante sucesivas administraciones.
Además de la rectificación y optimización de la carretera construida desde Huisito y El Plateado desde el embarcadero de Agua Clara, después de acuerdos con las comunidades, adelantar la construcción de la hidroeléctrica del Micay que garantizaría el suministro de energía para el suroccidente colombiano y para la exportación. Además, en la bocana donde confluyen y desembocan los ríos Naya, Tambor y Micay, sería construido un puerto de aguas profundas para buques de gran calado que no pueden llegar a Buenaventura, y conectado con Santander de Quilichao mediante un ferrocarril de doble trocha que se construiría siguiendo el cañón del Naya con suelo estable.
Soñar no cuesta nada. Por lo pronto contentémonos con los premios secos y esperemos que con partidas adjudicadas por el gobierno de Petro, sean construidos: el hospital de segundo nivel para Guapi, que se complementaría con el Buque Hospital Benkos Biojó, la sede de la universidad del Cauca, en Guapi, proyectos de turismo comunitario ligados con visitas a la cercana isla Gorgona, los estudios adjudicados a la universidad del Cauca para la construcción de la carretera a Guapi y sigan adelante proyectos de sustitución de cultivos de coca con chontaduro, cacao, coco y su procesamiento artesanal e industrial en la misma región.
UBICACIÓN
Popayán, Cauca, Colombia