El tao de la guerra
Reseña del libro de Pedro Baños, que desmenuza las claves del éxito de China y las conecta con el tratado clásico ‘El arte de la guerra’.
Por: ROBERTO HERNÁNDEZ
5/20/2026


Coronel retirado del Ejército de Tierra y diplomado de Estado Mayor, Baños fue jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo. Formado en una docena de países, entre ellos Turquía, Israel y China, es magíster en Defensa y Seguridad por la Universidad Complutense de Madrid y ha participado en misiones internacionales en Bosnia y Herzegovina (UNPROFOR, SFOR y EUFOR). En el ámbito editorial, se ha consolidado como uno de los principales divulgadores de geopolítica en España.
Antes de adentrarse en el análisis, introduce una experiencia personal que funciona como punto de partida del ensayo. Durante un encuentro con un oficial chino en 2006, el autor le preguntó por el significado del Tao. La respuesta fue tan escueta como reveladora: no merecía la pena explicarlo a quien no estaba preparado para comprenderlo. La anécdota resume una de las ideas clave del libro: la dificultad de interpretar la mentalidad china desde parámetros occidentales.
Aquel viaje a Pekín, en el marco del International Symposium Course en la Universidad de Defensa Nacional del Ejército Popular de Liberación, marcó profundamente al autor. Allí se insistía en conceptos como el «desarrollo pacífico» y el «mundo armonioso», destinados a proyectar estabilidad, pero también a reforzar una posición estratégica en el tablero internacional.
Para Baños, esta experiencia supone un punto de inflexión: entender que China es una civilización difícil de encajar en los esquemas occidentales y que solo puede analizarse con una mirada abierta. Para comprender ‘El tao de la guerra’, conviene regresar a ‘El arte de la guerra’. Escrito en el siglo V a. C. por el general Sun Tzu, plantea que la victoria se basa en la inteligencia, la anticipación y el control de las circunstancias. Reducir la incertidumbre es el primer paso en cualquier conflicto, y eso exige planificación, adaptación y evitar el enfrentamiento directo hasta que las condiciones sean favorables.
A partir de estos principios, Pedro Baños explica cómo China ha logrado erigirse en potencia dominante gracias a una estrategia que busca asegurar la victoria incluso antes del enfrentamiento. Se trata de un pulso geopolítico que se libra sin necesidad de costosas intervenciones militares. En este contexto, la victoria no se mide solo en batallas ganadas, sino en conflictos evitados.
El coronel también analiza las razones por las que Europa ha quedado relegada a un papel secundario, con una capacidad de influencia cada vez más limitada en el escenario internacional.
Economía, poder y dependencia
El análisis no se limita a lo militar, sino que se extiende al terreno económico. Baños detalla cómo la planificación sostenida ha permitido a China asegurar recursos estratégicos y colocarse como líder indiscutible en tecnología. Además, durante este proceso ha logrado un éxito más: transformar a antiguos aliados de Occidente en socios dependientes. Nada de lo que ofrece es gratuito y su modelo genera vínculos de influencia difíciles de romper.
En paralelo, se destaca la modernización de las fuerzas armadas y de los servicios de inteligencia, siempre bajo el control del Partido Comunista. Tecnología avanzada y disciplina ideológica son los pilares de este sistema, a lo que se suma la lucha contra la corrupción como herramienta de cohesión interna, con purgas impulsadas por Xi Jinping para reforzar la eficiencia del aparato estatal. Con un control total tanto de lo militar como de lo empresarial.
Comprender el Tao en el mundo actual
Entender cómo piensa China es hoy una necesidad. El contexto global exige adaptarse y abandonar marcos rígidos. Ignorar a Pekín o analizarlo con prejuicios supone un error estratégico.
Sun Tzu sigue vigente porque ofrece una forma de pensar adaptable: anticipación, flexibilidad y economía de esfuerzos. En un mundo sin guerras abiertas, pero en conflicto constante, estas ideas permiten interpretar un escenario cada vez más inestable. El coronel enfrenta el modelo a largo plazo chino y bajo un liderazgo fuerte, con las urgencias y el cortoplacismo del imperio en decadencia Trump es el máximo exponente de una nación en declive, pero también sumamente peligrosa a consecuencia de ese imparable proceso de derrumbe.
El ‘Tao de la guerra’ describe ese terreno intermedio en el que no hay paz plena, pero tampoco guerra declarada.
Conclusión
‘El tao de la guerra’ es un ensayo ameno, necesario, divulgativo y ambicioso que conecta pensamiento clásico y geopolítica contemporánea. Su enfoque puede resultar polémico en algunos puntos, pero funciona como una herramienta eficaz para interpretar el nuevo orden mundial.
En última instancia, plantea una idea clara: en este escenario global, vencer no consiste en combatir, sino en comprender mejor que el rival.
UBICACIÓN
Popayán, Cauca, Colombia