ESCRITO POETICO PARA LA ACCION

"¡El infierno está vacío, y todos los demonios están aquí!"

Por: ANDRÉS FERNANDO GÓMEZ PERTUZ

2/26/2026

Ña Tempestad. Shakespeare.
Ña Tempestad. Shakespeare.

Pareciera como si de golpe todos los males fueran vertidos con constancia y tesón sobre la humanidad. Pareciera no existir escapatoria alguna ante la obscuridad que nace de las entrañas de las sociedades tecnologizadas y “civilizadas”. Esa frase que se le atribuye a William Shapeakeare, extraída de su obra La Tempestad que reza; "¡El infierno está vacío, y todos los demonios están aquí!", se cristaliza de manera horrida para convertirse en la declaración de intenciones de los tiempos actuales, diciéndonos algo; el horror no esta lejos, esta con nosotros convive en nuestra cotidianidad.

El algoritmo, esa red de datos e interacciones en la internet con su masivo banco de datos e informaciones que se entrecruzan en programas informáticos, plataformas y quien sabe qué más, esa maraña de códigos binarios que se interconectan entre millones de computadores en el planeta, esa conjunción de una infraestructura global y la interacción de seres sintientes y tecnologías artificiales programadas.

El internet se convierte en ese lugar que a veces es el oráculo de Delfos y a veces la más burda cantina llena de improperios e idioteces. Pero el internet y los espacios que este nos muestra también se convierte en nuestra ventana al mundo.

Un mundo que se nos presenta hostil, frío y brutal, las imágenes superpuestas del genocidio Palestino y las bombas termobáricas lanzadas por el ejército sionista Israelí que calcinan a la población, se nos entrecruzan con imágenes de gatitos, memes tontos, recetas de cocina de 2 minutos y el chisme de la farándula de moda, la banalidad en todas sus capas intenta sepultar el tormento de los miles de víctimas. En el Congo hay una guerra por Coltan y los estadounidenses surten de armamento a la facción que les permita sacar los recursos minerales de ese país a precio de huevo, dándole combustible a incontables masacres.

El descongelamiento de los polos, los cada vez más cíclicos y potentes desastres naturales, la alteración de los ecosistemas que hacen que zonas que históricamente fueron habitables ahora sean invivibles, haciendo que millares e incluso millones de personas sean desplazados climáticos a los pocos lugares que todavía pueden sustentar la vida.

Las aceleradas crisis económicas que ahora son más masivas y en las que existe cada vez menos tiempo de recuperación la una de la otra, no es más que la constatación de que un sistema como el capitalista que aspira a un crecimiento económico infinito, estando en un planeta con recursos limitados, no es mas que caminar hacia el desfiladero planetario, donde las grandes empresas y el modelo empresarial, quemarán hasta el último bosque con tal de construir más casas, pero no para habitarlas, si no para especular con el uso del suelo y la vivienda ganando cuantiosas sumas mientras se especula con un derecho básico, la Patagonia Argentina y Chilena se quema mientras los colonos Israelíes impulsan la construcción de condóminos de lujo y se privatizan los territorios donde el agua se produce.

El jinete de la guerra se cierne sin control alguno por todo el planeta, desde la guerra en Ucrania hasta la disputa entre China y Estados Unidos por la situación política de Taiwan, el antiguo ejército imperial japonés parece revivir a golpe de subsidios por parte de Estados Unidos y en contubernio con la OTAN, los Alemanes a los cuales de desarmó después de la segunda guerra mundial, se les ha vuelto a armar, han vuelto a producir armas cuando una de las condiciones del nuevo orden basado en reglas fuera que solo mantuvieran un ejército de autodefensa.

Y si en Eurasia llueve, debajo del río Bravo no escampa. Las constantes amenazas de Trump a México y su constante tensión junto con un libreto de justificación de una posible invasión, no hace mas que reforzar la doctrina Monroe y ahora dotarla de mayores implicaciones.

En un tres de enero, después de un brutal ataque por medio de helicópteros y toda la tecnología de la cual el imperio puede armarse, las defensas antiaéreas de Caracas fueron completamente desactivadas, y a golpe de misil todo el esquema de seguridad del presidente electo de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, fue capturado y enviado a una prisión en New York, por un cargo de drogas que no pudo ser corroborado por las mismas autoridades imperiales gringas.

Un gobierno que dice luchar contra el narcotráfico, pero que le da un indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernadez, procesado por narcotráfico y altamente comprobado su papel delictivo en tráfico de drogas, solo nos muestra algo, la guerra contra las drogas es solo la excusa que Estados Unidos ha desarrollado a lo largo del tiempo para tener presencia militar en Latinoamérica y vender sus armas a los ejércitos de la región, imponiendo control en los territorios y haciéndose ricos.

Los anteriores hechos, son solo unos de los innumerables males que plagan el planeta, que conviven con los viejos males que no han hecho otra cosa que acelerarse vertiginosamente mientras los superricos como clase social no hace si no expandirse.

No alcanzaría el papel ni los pixeles de muchas computadoras para explicar a detalle cada una de los males que nos quejan, pero como la caja de pandora que cuando es abierta libera a todos los males habidos y por haber en el mundo, tenemos que recordar también que lo se esconde a la final de todos esos males es la esperanza.

Y así, como este escrito algo extenso ha recordado todos lo males que de la caja de pandora salen, quiero recordarles también que al final del abismo, también puede haber luz, pero para que la esperanza suceda, ¿Qué habría que hacer?

Si el mundo actual es lo que es, es porque de una u otra manera lo hemos dejado ser, el poderoso no solo utiliza la violencia para someter a su voluntad a los otros, lo hace también mediante la aceptación pasiva de miles que ven el horror y se insensibilizan ante ello.

El horror de la isla Epstein, los incontables bebés violados y decapitados por los magantes que frecuentaban esas fiestas, las miles de niñas violadas y abusadas repetitivamente, los niños ultrajados, las personas que fueron descuartizadas y su sangre dada de beber a los comensales, solo es posible de concretar tan viles actos cuando el grupo social en general ha sido adormecido, a fuerza de programas basura y de información rápida procesada, escupida por el algoritmo en nuestras pantallas y por ende en nuestras mentes.

Por ende, para que la esperanza salga de adentro de las entrañas de la caja de pandora se necesitan dos cosas, no solamente estar despierto a los males del mundo, sino también comenzar a organizarnos políticamente, buscar de maneras colectivas otras formas de convivir en el mundo y estar lo suficientemente estructurados y preparados contra las arremetidas que quienes detentan el poder utilizarán para evitar que los oprimidos no cambien ese orden de las cosas que precisamente beneficia a unos pocos, que les permite pasar encima de la vida del planeta y de la dignidad de las personas.

El momento histórico nos llama a concretar esta esperanza, recordando lo siguiente que la escritora Ursula K. Leguin nos decía en algún discurso del 2014 cuando aceptaba algún premio… “Vivimos en el capitalismo. Su poder parece ineludible. También lo parecía el derecho divino de los reyes. Cualquier poder humano puede ser resistido y cambiado por los seres humanos. La resistencia y el cambio suelen comenzar en el arte, y muy a menudo en nuestro arte, el arte de las palabras.”

Puede que estas extensas palabras lleguen o no lleguen a un buen puerto, escribir en internet a veces es como aquella figura célebre del náufrago que lanza su botella al mar con un pedido de ayuda. En este caso lanzo esta botella con un mensaje de esperanza pero también de organización, por la tanto es tu decisión querido lector, escoger hacer o no hacer algo con dicha información, sin más dilación me despido.