LECCIONES DE LA AGRESIÓN DE “MACKIE CUCHILLO” TRUMP

¡Los problemas internos de las naciones, deben ser resueltos excluyentemente por ellas!

FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

1/19/2026

TRUMP AGREDE SURAMERICA
TRUMP AGREDE SURAMERICA

Impugnar cualesquiera dictadura es un acto de transparencia/integridad/decencia, máxime cuando se instauran mediante “fraude electoral”. Tal, el caso venezolano. Abominable es invocar la injerencia extranjera, particularmente “operaciones militares”, cuando de derrocar un régimen tiránico se trata; o, de implantar uno “democrático”. Pero cuando el falso objetivo es secuestrar al presidente “electo” de un país, con la intención real de apoderarse de sus recursos estratégicos, se configura un crimen internacional de Estado, una auténtica agresión que transgrede la Carta de la ONU, el Derecho Internacional, la autonomía de los Pueblos, la soberanía/independencia de los Estados y los DD.HH. Tal, la usanza imperialista norteamericana. ¡Los problemas internos de las naciones, deben ser resueltos excluyentemente por ellas!

Bajo el eufemismo de “extracción”, Washington justificó la “captura” –secuestro- del presidente Maduro y su esposa Cilia Flores, para someterlos a la autoridad judicial estadounidense (¿?) por los delitos de “conspiración y narcoterrorismo”. La “operación” realizada por fuerzas especiales yanquis NO fue “policial” sino “militar”, SIN consentimiento de su Congreso, configurando un acto violatorio del derecho interno/internacional. Si bien la posición latinoamericana NO es de repudio unánime, la mayoría de sus Estados están comprometidos con el principio de “NO Intervención”, fundado en las hostiles relaciones neocoloniales con USA.

En Declaración Conjunta del 4/01/2026, suscrita por los gobiernos de Brasil, Colombia, Chile, México, Uruguay y España, expresaron su “rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la carta de las Naciones Unidas”. Irán denunció que la intervención “constituye una clara violación de los principios fundamentales de la Carta de la ONU y las normas esenciales del derecho internacional”. Rusia declaró que “a Venezuela se le debe garantizar el derecho a determinar su propio destino sin ninguna injerencia”. China condenó “el uso de la fuerza por USA contra Venezuela y las acciones contra su presidente”. Añadió que estos actos hegemónicos “amenazan la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe”. Francia rechazó la “intervención armada norteamericana” y el pueblo francés protestó multitudinariamente en las plazas públicas. Inglaterra cohonestó la “agresión” con su silencio cómplice y Suiza decretó el embargo de los “activos de Maduro”. La Unión Europea, en general, fue indiferente ante la agresión. Naciones de África y Asia, rechazaron la “intromisión”. Los pueblos del Sur Global saben que son víctimas potenciales del poderío militar yanqui, ¡pero recuerdan que sus tropas han sido derrotadas repetidamente!

La errática política exterior de Trump ha confundido a “aliados y adversarios”, consolidando la idea de una gestión anárquica. Sus estrategias aparentemente desatinadas, son premeditadas y se orientan a obstaculizar el incontenible avance de China, país que dobla a Norteamérica en potencial industrial, predominio tecnológico, encabeza el comercio global y ocupa una posición económica parigual a su rival. ¡Su modelo económico es incontenible! Además, Beijing redujo significativamente sus deficiencias militares frente a Washington y desarrolla tecnologías propias en materia cibernética, espacial y nuclear. Como reacción, los asesores de Trump implementan contra “el gigante asiático” medidas de cercamiento económico –aislar a China del mercado estadounidense y del comercio mundial; bloqueo territorial –atraer a Moscú, favoreciendo sus pretensiones en Ucrania y concediéndole exenciones arancelarias-; amenazas de anexión –Groenlandia, Canadá, Canal de Panamá-, si China persiste en “reincorporar” Taiwán; y, ejecución de “decisiones irracionales”, que concretan sus intimidaciones para negociar en condiciones ventajosas.

Conforme a Trump, su gobierno “persuadió” a Venezuela de suspender sus suministros petroleros a Beijing y exportarlos a Norteamérica, a fin de controlar las principales reservas planetarias. Aseveró que EE.UU. refinará el crudo venezolano, lo venderá a precios del mercado internacional y administrará el dinero obtenido para asegurar su utilización en beneficio de Venezuela y Estados Unidos. El propósito real de Trump es “gobernar el país hasta que podamos hacer una transición segura, apropiada y sensata”, vale decir cristalizar efectivamente la “doctrina Monroe”. Afirmó que “no se pueden celebrar elecciones, hasta arreglar el país”. Ello exige la estabilidad en Venezuela, lo cual le impone cogobernar con el Partido Socialista Unificado de Venezuela –PSUV- (Delcy Rodríguez –presidenta interina-, Jorge Rodríguez –presidente de la Asamblea Nacional-, Vladimiro Padrino –Ministro de Defensa- y Diosdado Cabello –Ministro del interior-), vale decir que Trump NO gobernará realmente y ¡continuará la dictadura madurista, sin Nicolás Maduro! En otros términos: Washington prioriza la estabilidad sobre la democracia, a fin de evitar el enfrentamiento armado entre “opositores y revolucionarios”, lo cual implica mantener el régimen a corto plazo con la finalidad de disfrutar las prerrogativas de los hidrocarburos.

Trump respaldó temporalmente a Delcy Rodríguez, porque empoderar a Corina Machado suponía crear niveles peligrosos de inestabilidad. La cúpula chavista podría admitir la inversión de las petroleras norteamericanas, cooperar en la lucha contra el “narcotráfico” y limitar sus relaciones con Cuba, Rusia, China e Irán, bajo el quid pro quo de levantar las sanciones contra Venezuela. Cuestión diferente es que sobre el círculo rojo del chavismo pende la guillotina yanqui y, si se descarrila, puede correr igual suerte que su líder.

El 7/01/2026, luego de 41 meses de persistentes acusaciones/amenazas, el presidente Petro habló telefónicamente con “Mackie Cuchillo Trump”, quien le había advertido que “debía cuidarse el trasero”. Petro le explicó “la situación relacionada con las drogas y otros desacuerdos”. Abordaron temas sobre “cooperación bilateral, diálogo respetuoso y estabilidad regional”. Mackie lo invitó a que se reunieran, próximamente, en la Casa Blanca. ¡Ojalá NO acepte, porque lo encierra sin rodeo alguno! El irracionalismo le ha funcionado parcialmente a Trump. Con él jamás pueden inferirse conclusiones válidas, porque su naturaleza es dominantemente despótica.

Sintetizando: Trump agredió militarmente a Venezuela, secuestró a su presidente y embargó/dispuso de su petróleo. Pretende cogobernar ese país con la élite políticomilitar chavista, sometida al chantaje de invasión. Colombia, está ad portas de una operación militar similar. LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE TIENEN LA NECESIDAD INEXORABLE DE UNIRSE INMEDIATAMENTE, PARA AFRONTAR Y RECHAZAR MONOLÍTICAMENTE CUALQUIER INTENTO DE AGRESIÓN DE LA “BESTIA RUBIA”. ¡NO EXISTE SUPERIOR ALTERNATIVA!