Mercenarios, herencia de la guerra II
Vivencias de los mercenarios y esperanza en profundizar el cambio en Colombia
Por: LUCY AMPARO BASTIDAS PASSOS
5/21/2026


La noche sigue oscura en Popayán. Las noticias tristes no paran. La comadre Mercy, pregunta a Lidia por Luis el hijo de su conocida, reclutado como mercenario para ir a Ucrania.
Todo sigue casi igual, dice Lidia. Cuenta la mamá de Luis que la ha llamado 3 veces. Que por video llamada le mostró el dedo índice herido por las esquirlas de un dron del “enemigo” que pasó por encima de ellos. Luis alcanzó a taparse la cabeza con un maletín, pero una esquirla le agarró el dedo. Tiene incapacitado todo el brazo, dice que no lo siente hasta el hombro. No ha sido atendido, le dicen que: “debe seguir en combate”.
La mamá de Luis menciona que su hijo es valiente, pero llora. Está arrepentido de haberse ido, los extraña, su única esperanza es Dios. Contó que el día que lo hirieron, también resultó herido en la pierna otro compañero colombiano de su grupo, no podía ni pararse. Entonces Luis aunque herida la mano, como pudo se lo echó al hombro.
Alcanzó a caminar un trecho cuando un “comandante” lo descubrió y le ordenó que tirara al suelo al herido. Luis se negó. Enfurecido el “comandante” le dijo: “si no lo dejas, te disparo, te mueres”. Sintió la amenaza. Con dolor dejó al compañero que lloraba en el suelo. Contó Luis a su mamá que en el campo de batalla, a los heridos los dejan tirados en el monte, y a los muertos los echan a una fosa común o los dejan por ahí para que se los coman los animales. La mamá de Luis llora, yo también. Nos abrazamos, dijo Lidia.
Pregunté que cómo se comunican con los “comandantes”. En inglés, con pocas palabras que algunos entienden, pero casi siempre dan órdenes por señas. Luis no ve fácil su regreso. Aunque supliquen que los dejen regresar, contestan que fueron a luchar por Ucrania y tienen que cumplir. Si hablan mal de los “comandantes” o intentan escapar, les disparan, finalizó Luis.
Coletilla: Si el periodista gringo de reconocimiento mundial, Tucker Carlson, fue capaz de pedir perdón por ayudar a llegar a Donald Trump a la presidencia; pide perdón por haberse equivocado; perdón por engañar a sus compatriotas; asimismo tengo fe en que muchos colombianos por salud mental reconozcan su equivocación de votar por quienes han sumido en la violencia y la desigualdad a Colombia. Tengo esperanza en que vean que el país con el Gobierno del cambio ha avanzado en: Educación, Reforma Agraria, disminución de la pobreza extrema y desnutrición infantil, dignificación de los ancianos con bonos aumentados, incrementa el salario vital, aumentan las exportaciones, el PIB y turismo, mejora la economía para ricos y pobres, disminuye el desempleo y otros tantos logros. Tengo esperanza en que así como el periodista Tucker Carlson reconoció su error, los indecisos como ´Tuckersitos´ voten por salud mental por el Derecho a la Paz como lo consagra la Constitución en el Artículo 22. Nada para la guerra; y sigamos profundizando el cambio con Iván y Aida.
UBICACIÓN
Popayán, Cauca, Colombia