PRIMERA VUELTA: ¡AMARGO DESENGAÑO!

La “segunda vuelta” nos plantea a los sufragantes una encrucijada compleja

Por: FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

6/4/2026

Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda por la presidencia de Colombia
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda por la presidencia de Colombia

Los resultados del preconteo en los comicios presidenciales del pasado 31/05/2026 dejaron frío a más de uno, pero eran predecibles. Quienes recordamos el triunfo del NO (plebiscito por la Paz, 2/10/2016), ¡previmos qué podría ocurrir! Los grandes perdedores, fueron Petro y Uribe; los eternos afectados, Fajardo y Claudia; el virtual triunfador, de la Espriella. Las ultraderechas resentidas, uribista y abelardista, aunque aparentemente enfrentadas en la puja electoral, habían acordado la unión de fuerzas ante una eventual segunda vuelta, tal como ocurrió con la adhesión de la zarandeada Paloma Valencia a Abelardo. Lo antedicho significa el ocaso político del Centro Democrático y su líder Álvaro Uribe y el afianzamiento del fascismo abelardista –“patria milagro”- en Colombia, gane o pierda en la próxima jornada. La fórmula vicepresidencial de Valencia, Juan D. Oviedo, rechazó contundentemente el “insólito/inconsulto” (¿?) alineamiento. Dicha postura descolmilla al tigre, pues le resta 500-700 mil apoyos electorales y, consecuencialmente, participación burocrática a Paloma. Oviedo está ante la disyuntiva: ¡se alía con Abelardo o con Cepeda!, si intenta mantenerse vigente en la escena política nacional. Por su afinidad en pocas ideas, es probable que se decida por el segundo. ¡Sí NO lo hace, desaparece inminentemente! El Pacto Histórico debe conversar con Oviedo, ex aequo, y ganar adhesiones.

Los resultados obtenidos por el centro derecha –Fajardo, 1.009.073 votos, 4.2%- y el centro izquierda –Claudia, 225.517 votos, 0.95%- fueron deplorables, porque los extremos políticos absorbieron al grueso del electorado que NO se dejó seducir por las propuestas de los candidatos de este espectro ideológico. Sus perspectivas de desarrollo orgánico están determinadas por la dinámica de la confrontación entre los polos antagónicos. La tendencia del centro es hacia su evaporación definitiva. Algunos seguidores de Claudia López pueden favorecer a Cepeda. Lo indicado es que el PH hable con ella, en condiciones pariguales, y logre su respaldo. Fajardo, imbuido en su “purismo doctrinario”, NO cederá.

Ninguno de los candidatos de humo –Botero, Lizcano, Uribe Londoño, Macollins, Barreras, Murillo, Caicedo y Matamoros, totalizaron 246.212 sufragios, equivalentes al 1.0% de los apoyos totales- alcanzó el 0.9% de las balotas positivas. Tal resultado exige una reforma electoral categórica, que permita postular como aspirantes idóneos a quienes prueben tener una organización, militancia, programa, etc., que supere un mínimo de votantes que garanticen una participación responsable. Entre los nombrados, los partidarios de Botero, Barreras, Murillo y Caicedo, podrían inclinarse por Cepeda, si el PH dialoga con ellos en pie de igualdad.

De la Espriella logró 10.361.499 sufragios -43.7% del total- e Iván Cepeda cuantificó 9.688.361 votos -40.9%-, para una diferencia de 673.138 respaldos electorales. Partiendo del hecho incontrovertible que los apoyos a favor de cada candidato NO son de su propiedad, ¡NI endosables, NI transferibles automáticamente!, ¿Dónde encontrará Iván los votos que le faltan para superar a de la Espriella? En los departamentos del suroccidente, la costa Pacífica y Atlántica, la Amazonia y Orinoquia, entre las etnias minoritarias –indígenas, negras, Rrom, etc.-, el campesinado que ha recibido tierras/crédito, los exsoldados que recibieron salario mínimo, los ancianos que perciben subsidios y ayuda pensional, los sindicatos agrarios y urbanos, las mujeres cabeza de familia, Fecode, organizaciones populares y comunitarias, asociaciones juveniles, de artesanos, los indecisos, quienes votaron en blanco, los abstencionistas y en los escrutinios definitivos. Un potencial inmenso está en las familias que votaron por Cepeda (2.400.000): si cada una consigue UN (1) SUFRAGIO ADICIONAL, ¡esta veta trastocaría cualitativamente la votación, Iván sería presidente! y, el proyecto COLOMBIA NUEVA, podría materializarse.

De la Espriella personifica al dictador Fascista Mafioso. ¿Qué es el fascismo? Es simultáneamente ideología/movimiento político/sistema de gobierno totalitario de extrema derecha, nacido en Europa (Mussolini, Hitler, Franco), adaptado a las condiciones de desarrollo del capitalismo latinoamericano, caracterizado por el ultranacionalismo, la abolición de los derechos fundamentales, el culto al “cesarismo” y el empleo de la violencia para aniquilar a sus opositores, sustentado en las fuerzas populistas/militaristas/clases medias arruinadas. ¿Qué es la mafia? Es una empresa criminal transnacional que opera como corporación, infiltra la economía legal, lava dineros sucios, controla el narcotráfico internacional, el comercio armamentista, la minería ilegal, la extorsión local, la trata de personas, el contrabando, el deporte, etc. Maximiza sus utilidades funcionando como empresa, pero sirviéndose de la violencia/terror/corrupción para preservar sus monopolios; penetra las esferas financieras/políticas/administrativas y apadrina elecciones en diferentes países; entre sus múltiples actos delictivos están el cibercrimen/criptomonedas/corrupción urbanística/obras públicas, etc. De la Espriella finge ser outsider, esto es, una persona independiente que participa de súbito en las elecciones/gobierno, sin antecedentes partidistas, ni procedencia política, circunstancia que le permite modificar, en beneficio de los más necesitados, el sistema establecido. Promete: consolidar la derecha, promover el sector privado en la gestión de la cosa pública, inflexibilidad contra el crimen, pena de muerte para los violadores de menores. Es reconocido abogado defensor de narcotraficantes (“Mono” Abello), paramilitares (Mancuso, Eleonora Pineda, Dief Maloof), delincuentes de cuello blanco (Alex Saab) y negro (David Murcia Guzmán, DMG captadora ilegal de dinero), ¡sus principales patrocinadores políticos! Qué tal un hampón de semejante calaña moral, ¿en la presidencia de Colombia?

Iván Cepeda Castro, encarna la decencia, la honradez y la transparencia, la vida al servicio del Pueblo/perseguidos políticos/víctimas del Estado, conoce las necesidades del país, es estudioso y responsable, reflexivo y reservado. Promete: construir la Democracia Real para todos los colombianos, establecer las bases para implementar la “Paz Efectiva”, redistribuir la riqueza –yo le propongo crearla y distribuirla con ecuanimidad-, “profundizar las reformas de Petro” –punto que retomaré próximamente-.

Respetados lectores: la “segunda vuelta” nos plantea a los sufragantes una encrucijada compleja. SÍ elegimos equivocadamente al presidente, nos lanzamos al abismo –“abyssus abyssum invocat”-, ¡aseguramos nuestra desgracia y un futuro impredecible! Votar por Abelardo, es elegir la desdicha, la adversidad. Si lo hacemos por Iván Cepeda, la situación no va a mejorar al día siguiente, ¡pero NO empeorará! Démosle un tiempo moderado para evaluar sus ejecutorias, impulsarlas si son acertadas o enmendarlas en caso contrario. ¡CEPEDA PUEDE PONER EN MARCHA LA LOCOMOTORA DEL PROGRESO, LA EQUIDAD Y LA JUSTICIA!

UBICACIÓN

Popayán, Cauca, Colombia

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