SI YA

Si ya poco leemos, si ya poco escribimos, si ya poco reflexionamos ...

Por: ADALBERTO DÍAZ

8/16/2026

Leyendo en el teléfono
Leyendo en el teléfono

Si ya poco leemos, si ya poco escribimos, si ya poco reflexionamos, si ya poco evaluamos, si ya poco reconocemos los errores, si únicamente reaccionamos, si nos limitamos a responder los insultos con otros insultos y no dialogamos constructivamente y no acordamos y no planeamos, lo que le puede ocurrir es, en esencia, que dejemos de ser una fuerza política capaz de disputar sentido y se convierta en una identidad reactiva.

Algunas consecuencias concretas pueden ser:

Pérdida de capacidad de autocorrección. Sin lectura, sin escritura, sin evaluación, no hay forma de detectar a tiempo los propios errores estratégicos. Un proyecto político que no se evalúa a sí mismo tiende a repetir sus fracasos con más intensidad cada vez, convencido de que el problema siempre está afuera.

Sustitución de la política por el reflejo. Cuando solo se reacciona, se le entrega la agenda al adversario: es él quien decide el tema, el ritmo y el terreno, mientras, únicamente, nos limitamos a responder. Reaccionar no es lo mismo que actuar; quien reacciona siempre llega tarde.

Erosión de la autoridad moral. Responder insultos con insultos borra la distinción entre lo que se combate y quien lo combate. Si el argumento central de una posición es ético o civilizatorio, comportarse igual que aquello que se critica vacía ese argumento de contenido ante quienes observan desde afuera. Creo que debemos conservar la superioridad ética y moral.

Fragmentación interna. El diálogo constructivo y el acuerdo son las herramientas que permiten construir mayorías dentro de la diversidad interna de cualquier movimiento amplio. Sin ellas, las diferencias internas —que en un espacio de reflexión serían fuente de matices— se vuelven disputas, purgas y peleas por pureza ideológica o por cargos o representaciones en direcciones locales, regionales o nacionales.

Vulnerabilidad a la lógica de las redes. Las redes premian la reacción rápida y el enunciado tajante, no la reflexión. Un espacio político que deja de leer y escribir de forma pausada termina siendo moldeado por esa lógica: pensamos que gana quien más indigna, no quien mejor explica.

Pérdida de capacidad de planeación. Sin evaluación ni reflexión no hay estrategia de mediano plazo, solo administración de coyunturas. Eso deja al proyecto a merced de la agenda ajena y de sus propios estados de ánimo colectivos.

Reaccionar es normal es una de las capacidades evolutivas del ser humano y todavía la utilizamos frente a peligros inmediatos, pero frente a los grandes problemas y los lobos preparados, experimentados, curtidos y asesorados por la derecha internacional no queda otra que utilizar las capacidades mentales mas desarrolladas para enfrentarlos.

UBICACIÓN

Popayán, Cauca, Colombia

CONTACTENOS

contacto@caucadeliberante.org